El “primer superhéroe” regresa en la adaptación de la continuación del rupturista trabajo de Mark Millar y John Romita Jr.: “Kick Ass 2”, dirigida esta vez por el desconocido Jeff Wadlow reemplazando a Matthew Vaughn y satirizando una vez más sobre los limites de la violencia en los cómics, ya está en pantalla. La revisamos (cortesía de UIP Chile, a quienes les enviamos un especial saludo) y la comentamos a la manera de Canal Freak: “Sin spoilers, sin verdad absoluta”.

Han cambiado las cosas desde que se estrenó “Kick Ass” en Chile hace unos tres años, sin mucha pena ni gloria. La moda comiquera ya es global, aceptada e instalada, “Kick Ass” (el cómic) se vende en los kioscos y su director tiene la taquillera (y bastante buena) “X-Men: First Class” a su haber. No es de extrañarse entonces que “Kick Ass 2” reciba esta vez un estreno con todas las de la ley, en vez de caer en el abismo negro de la distribución como su antecesora (y otras adaptaciones independientes, como el festín hipster llamado “Scott Pilgrim” que no se vio en cines). Después de todo si antes era un riesgo, hoy en muchos sentidos ya es un producto probado.

Kick Ass 2La historia de “Kick Ass 2” (inspirada en el cómic del mismo nombre) nos trae de nuevo a Dave Lizewski (Aaron Taylor-Johnson), el adolescente perdedor que se preguntó “¿Por qué nadie ha intentado ser un superhéroe en la vida real?” e inició un fenómeno. Dave quiere dejar el retiro y ser parte de la movida súper-heroica que él mismo desató, por lo que busca el consejo de la audaz Hit Girl (Chloe Grace Moretz) que también lucha por balancear su identidad secreta y la vida de una adolescente normal, luego de la muerte de su padre Big Daddy (Nicholas Cage, que cumplió en la primera parte su sueño húmedo de ser un superhéroe… que no sea Ghost Rider). Todo marcha bien, hasta que el malcriado niño rico Chris D’Amico (Christopher Mintz-Plasse) decide vengar a su padre, creando al primer supervillano de la Historia: The Motherfucker. Mientras “Kick Ass” era una mirada en clave de reflexión cómica sobre el superhéroe, “Kick Ass 2” amplía el concepto hacia la súper-villanía y los grupos heroicos en el estilo de la Liga de la Justicia y los Avengers. Obviamente, la chispa de la novedad de la cinta original se pierde, pero en lugar de eso, los realizadores se preocuparon de mantener el tono y la estética de la primera entrega, asegurando que “Kick Ass 2” se sienta como una extensión natural de esa experiencia. El humor negro, la sangre, las palabrotas y referencias ñoñas, todas están ahí. Incluso esa violencia desopilante (que esta vez, hizo que Jim Carrey se alejara de la promoción de la cinta) sigue presente. Al final, ¿Para quién es “Kick Ass 2”? Esencialmente, para aquellos que disfrutaron la primera, su onda y personajes, sin exigirle mucho… Aquellos que estén dispuestos a aceptar ciertos cambios o que de plano no hayan leído el cómic (ya que varias sub-tramas mutan de la fuente, guiadas esencialmente por la edad de Chloe Grace Moretz), seguro encontrarán en “Kick Ass 2” un rato de diversión violenta y grosera, de esa que se disfruta de vez en vez.

Fans geeks más graves, espectadores casuales, señoras sensibles de la alta sociedad: abstenerse.

 “Kick Ass 2”, en cines de todo el país. Si la ves, cuéntanos lo que piensas y recuerda nuestro consejo de siempre: “No importa lo que digan o lo que leas. Lo importante es ver las películas. Ser tu propio crítico”.

 

Inti Carrizo-Ortiz 

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