La Comunidad de los Freakies

“Harry Potter y el Misterio del Príncipe”

potter

Bueno mis amigos y amigas, luego de aplazar su estreno casi un año completo para el horror de los fanáticos (dentro de los cuales me incluyo), Warner Bros. finalmente nos trae la adaptación cinematográfica del penúltimo episodio de la saga del Niño que Sobrevivió, y que pudimos ver unos días antes de su estreno mundial, cortesía de Warner Chile. Te la comentamos aquí, en exclusiva y “sin spoilers, sin verdad absoluta”.

Como partí diciendo, soy un admirador del trabajo de J. K. Rowling. Si, me he leído todos los libros. Si, tengo mi bufanda de “Griffindor” y si, fui a una librería a seguir una cuenta regresiva para el lanzamiento de más de alguna entrega de la saga. Dicho ya esto, debo aclarar que también soy un gran admirador de las películas. Creo que las primeras aventuras, dirigidas por Chris Columbus, eran un fiel reflejo de la fantasía infantil de los tomos originales, un misterio envuelto en una atmósfera lúdica con el magistral acierto de tener al maestro de maestros John Williams en la batuta musical. Luego fue Cuarón el encargado de “matricular” a la serie en la pre-adolescencia y asi llegamos hasta este, quizas el episodio más complejo de adaptar de toda esta enorme aventura. ¿Por qué? Porque “Harry Potter y el Misterio del Príncipe” es en si más un prologo al gran final que una aventura completa en si misma. Es el punto de transición donde la Rowling cierra su relato de años escolares y crecimiento, y donde dispersa las pistas de lo onesheetque será el escenario definitivo de la confrontación de las fuerzas que llevan tantas paginas oponiéndose. Aquí los enemigos nuevamente son invisibles y ausentes (tal como en las primeras entregas, antes de la apoteósica resurrección de Lord Voldemort), hay un misterio por develar, pasados por escudriñar y futuros que planificar. Por este peculiar ritmo de falsa “calma antes de la tormenta” es que este sexto episodio es apreciado por muchos como su favorito, mientras otros lo ven simplemente como un paso obligado hacia la archiesperada “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte”. Y David Yates (que regresa desde “La Orden del Fénix”) hace un buen trabajo en capturar ese espíritu en la cinta, aunque para ello (irónicamente) tenga que hacer sendas divergencias de la fuente, convirtiéndose esta en quizás la entrega más desapegada al libro hasta la fecha (aunque debo confesar, no me molesta y es más, lo esperaba considerando los puntos ya comentados). Yates se vale de los conflictos más cotidianos y juveniles de los personajes para sopesar la ausencia de los grandes peligros que se reservan a aparecer hasta los últimos momentos, abriendo paso al ansiado capitulo final. Todo esto le da un aire a la mayoría de la cinta que nos recuerda a aquellas primeras entregas, donde Harry y sus amigos se dedicaban a resolver un misterio en las paredes de su colegio entre clase y clase en vez de enfrentarse a duelos mortales con salvajes Mortifagos, aunque con un tono oscuro y lúgubre bañando todo sutilmente. Este año Potter regresa a su escuela convertido en una especie de leyenda después de la batalla en el Ministerio de Magia, y es comandado por Dumbledore a desentrañar los misterios de un atolondrado profesor que regresa a Hogwarts (Horace Slughorn, interpretado como es costumbre por un peso pesado de la actuación inglesa: Jim Broadbent) mientras juntos estudian el pasado de Aquel-Que-No-Debe-Ser-Nombrado en busca de la clave para poder vencerlo definitivamente. Este escenario da pie para que Yates explote otros elementos de la historia: hay bailes y bailes de hormonas, este año si hay tiempo para el Quidditch de nuevo, y personajes secundarios, lugares y objetos de las otras entregas regresan en pequeñas apariciones (potenciando esa sensación de “revisión y cierre” del libro). La banda sonora de Nick Hooper sigue (tal vez demasiado) fielmente la guía autoimpuesta en “La Orden del Fénix” (con los siempre obligados guiños al trabajo original de Williams, incluyendo su pieza para el Quidditch en “Azkaban” que fue una sorpresa), aunque, igual que la película como un total e incluso el libro, aumenta su escala e intensidad hacia el final para un desenlace dramático que nos deja con hambre de esa entrega doble que será la ultima cinta el 2010 y 2011 respectivamente.

Así que ya lo saben, se acerca el final, saboreen los últimos momentos de la saga y recuerden siempre que no importa lo que lean, no importa lo que escuchen, ¡deben ver y ser sus propios críticos!

Inti Carrizo-Ortiz

PS: Una recomendación absoluta antes de aventurarse con “El Misterio del Principe” es darse un paseo por las películas anteriores, ¡todo entra en juego ahora y lo disfrutarán mucho más!

Frikea con tus amigos:
  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • email
  • Live
  • Bitacoras.com
  • MySpace

Un comentario

  1. Simplepenumbra /

    aun no veo la orden el fenix,me quede en el caliz de fuego
    creo que ando un poco perdido en esta saga