Superman es una figura importante en la cultura pop mundial, y eso es algo innegable, independiente de si eres fan del hombre de acero o no. Perdurar por décadas en el mundo no es fácil, más en la actualidad donde todo es desechable.

Sin embargo, la editorial Salo ya sabía que existía un nicho de público que ansiaba sus productos; la posibilidad de tener imágenes en un formato coleccionable en una época donde no existía internet ni los teléfonos celulares era un sueño casi al alcance de la mano de cualquier niño y joven.

Así fue como en el año 1978 la editorial decide poner a la venta este épico librillo para láminas, con capturas de la película que maravilló a todos hace cuarenta años. Las aventuras del hombre venido desde un lejano planeta son un clásico en nuestros días, y en esos años el impacto de este gran héroe llegó hasta lugares tan remotos como nuestro país.

Cristopher Reeve, Margot Kidder, Marlon Brando, Gene Hackman y la dirección de Richard Donner hicieron posible disponer de escenas grandiosas para recordar, encabezadas por supuesto por la inolvidable toma de Superman volando por los aires. Además, el enfrentamiento corta los villanos y las tomas contra el cielo son parte de lo que cualquier seguidor querría tener en sus manos.

Al igual que la película, el álbum relata el periplo de Clark para convertirse en el superhéroe mientras lidia con su doble identidad, su trabajo de persona común en el diario el Planeta, en donde es un reportero debatiéndose por cumplir con las exigencias de su jefe sin dejar de luchar por lo que cree que es correcto. Por si todo esto fuera poco para el granjero de Smallville, no la tiene fácil con su relación con Lois Lane, la aguerrida periodista que más de algún problema deberá enfrentar junto a él.

Además de sus conflictos personales, Khal deberá conocer el alcance de su poder, ser capaz de asimilar la historia de su mundo ya hecho cenizas, y enfrentarse al mal en la tierra, encarnado en Lex Luthor, un villano que como casi todos sabemos, será el mayor enemigo de Superman y su contraparte a lo largo de las décadas.

Con efectos especiales sorprendentes para la época y el innegable carisma y parecido de Cristopher Reeve como el hombre de acero, el álbum se convirtió nada menos que en el primero en la historia del país dedicado a una película inspirada en cómics, lo que en retrospectiva lo transforma en el primer álbum freak de nuestros tiempos delicado a esa área en particular.

De forma indirecta el arte de las viñetas lograba colarse por el mundo que no las conocía, lo que es todo un logro para la época de la que estamos hablando, donde la literatura ilustrada era poco tomada en serio, como ha sucedido con diversos aspectos de nuestra vida freak a lo largo de los años.

El héroe más grande, el inolvidable vuelo por los cielos y mucho más, plasmado para siempre en las páginas de este coleccionable que ha traspasado la frontera del tiempo, llegando a valorizarse en el presente en varios cientos de miles de pesos. No cualquier álbum de láminas consigue un hito como ese, y nos enorgullece que tan relevante interpretación haya sido la encargada de poner aquella sólida primera piedra. Toda una joya.

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Me despido dejando una galería de imágenes de este álbum, porque recordar es volver a vivir, y nos vemos el próximo mes con un nuevo artículo dedicado a otro coleccionable.

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