En mayo se estrenó en Netflix la serie/documental The Keepers, y dado que en Canal Freak nos gusta hablar de cualquier propuesta interesante que llegue allí y puesto que Kobato cayó del cielo de un viaje de quizá que dimensión y descubrió Netflix, se dio la tarea de verla para luego compartirnos sus impresiones. ¿Cuáles son? Después del salto.

Algo que debemos agradecerle mucho a Netflix es la libertad que tiene para discutir temas que normalmente no nos atreveríamos a hablar. Se puede hablar desde la falla en el sistema de justicia (como con Making a Murderer) hasta hablar de los tabús que hay en la percepción del cuerpo (To the bone) Y una de las oportunidades interesantes son sus series documentales. En estos encontramos oportunidades interesantes de reflexionar sobre lo pasado para saber cómo nos movemos hacia adelante, aun considerando que los temas pueden ser… complejos de discutir. No solo en una sociedad como la estadounidense, sino también aquí. En Chile.

Si hay temas que son difíciles de conversar porque no sabes a quien vas a ofender sobre todo en este país, es la iglesia Católica. Chile se reconoce como un país en su gran mayoría católico, pero no lo excusa de que la institución sea motivos de álgidos debates. Se cree en ella, no se cree en ella, se tiene una opinión que es o blanca o negra, se le enjuicia mucho pero es difícil ser indiferente.

La pregunta es: ¿Cómo no serlo con lo que hemos logrado saber de ella?

Solo en los últimos 10 años se han develado sucesos terribles en torno a sacerdotes, y que la Iglesia a diferencia de difundir la verdad, se ha dedicado a taparla, esconderla. Nos preguntamos entonces: Si esto se ha sabido ahora, ¿hay más verdades terribles que se han tapado de la iglesia… hace más años?

Aquí es donde entra The Keepers.

Primero les quiero advertir queridos freakys que presenciaremos a través de 7 capítulos hechos de la vida real, y relatos sumamente crudos de cosas que en verdad pasaron, que pueden decir que son experiencias a las cuales se pudieron sobreponer, pero a lo largo del documental vamos a ver que, desgraciadamente, nunca hay realmente un cierre porque faltó lo más importante: la justicia. Y desgraciadamente cuando se lucha contra una institución a la que una parte de la sociedad asocia con la justicia… lo más probable es que uno piense que el mundo es todo, menos justo.

Quizá el defecto que podría encontrarle es que uno queda descorazonado al verla, porque la justicia no llega. La gente calla, y si uno calla no hay como seguir adelante. Y posiblemente uno queda con más prejuicios frente a la Iglesia, -que pueden ser sumamente justificados- porque efectivamente es una institución a la que en este país –y en una buena parte del mundo- puede cometer pecados pero nunca los va a reconocer en el momento. Lo cual resulta irónico justamente porque hablan acerca del perdón, la redención y de ser libres.  Sin embargo, es justamente por esto que esta serie documental es necesaria, Porque abre posibilidades de que otros secretos salgan a la luz.

Para contarles de que se trata sin entrar en spoilers, (aunque tiene la iglesia católica, así que, digamos que ella es un spoiler de sus actos a estas alturas) son hechos que ocurren en el lejano año de 1969, en Baltimore, Estados Unidos.

La etapa de la Post II Guerra mundial es una etapa de tensión. Acaban de terminar una guerra y las sociedades se están recuperando del horror, pero a la vez, viven la tensión de un potencial conflicto con otra potencia que recordemos, posee armas. Ante eso, las familias se ven refugiadas en la espiritualidad que ofrece la iglesia, y por supuesto, toda familia aspira a que sus hijos sean lo más católicos posibles, de ahí a que se haga tanta diferencia hasta cierto tiempo atrás de una persona que va a un colegio católico del que no. Y ese es el actor principal, el colegio. Creo que con eso, lo he dicho todo.

Quiero resaltar que pese a que he dicho que es un tema delicado y real por lo tanto resulta mucho más escabroso, la razón principal por la que quiero recomendarlo no es tanto por lo que pasó sino más bien la búsqueda de respuestas. Las protagonistas son dos mujeres que asistieron a este colegio y que con una pregunta tan sencilla como “¿Qué fue lo que realmente pasó?” comenzaron a reflexionar, investigar cada una a su modo, buscar antecedentes y tener ese tesón de decir: “no estaremos tranquilas hasta saber la verdad.” Y ese es un ejercicio terrible pero hermoso a la vez.

Estamos en una era en que buscamos la verdad, pero a la vez nos da miedo lo que es la verdad. ¿Por qué? Porque a veces por más que limpias la sala de clases siempre vas a encontrar algo sucio, y es algo sucio que no se va, por más que lo intente. Por lo tanto, miramos hacia el otro lado, el lado que está limpio y nos quedamos contemplándolo. Porque es más fácil. Quizá llega a ser verdad lo que dijeron una vez en Cuestión de Honor: “¿Quieres la verdad? No puedes manejar la verdad” En este caso, es una verdad difícil de digerir y considerando todo el horror que hemos visto en referencia a estos temas, es decir mucho. No obstante, si pienso que la experiencia de visionado de este documental, sirve de advertencia para estar atentos, a que no pase de nuevo, y si llegase a pasar saber cómo superarlo, saber que en el dolor, en esa impotencia, en la amargura y la soledad, no estamos solos. Que, pese a lo difícil que es, seamos fuertes y no miremos hacia el otro lado.

Gemma y Abbie, que son las grandes protagonistas de la historia, nos ayudan a decir que eso no es todo. Que si hay algo que pasó, debemos poder ser capaces de buscar hasta saber que pasó realmente, aunque duela. Y pese a que uno de los fallos que –al menos yo le encontré, pero es subjetivo- no tiene la respuesta definitiva, esta investigación nació de dos mujeres que se negaron a olvidar a alguien que marcó algo importante en sus vidas. Y que eso valió la pena, porque da igual la cantidad de tiempo que pase, sino sentir que se pudo hacer algo que tuviera sentido. ¿Acaso no es para eso que, finalmente, estamos aquí?

Una serie desgarradora que les recomiendo que revisen en Netflix, The Keepers es de esas especiales series que no tienen tanta promoción pero que si logras llegar a ella te harán ser un promotor de al menos, el tema central que trata.

Kobato

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